10/4/10

¡CON DOS COJONES, SÍ SEÑOR!


Algo falla en la democracia española cuando se puede llevar a juicio a un juez por intentar investigar los crímenes de la dictadura. Recuerdo que en los años 70 los que estábamos de verdad jugándonos el tipo luchando contra el franquismo (otros que actualmente ocupan cargos o los han ocupado en décadas anteriores no sé dónde estaban, tal vez esperando que nosotros les hiciéramos el trabajo sucio) repito, en los años 70, cuando debatíamos de política (entonces se debatía, ahora ya no), nos planteábamos la disyuntiva entre reforma democrática o ruptura democrática. La ruptura democrática hubiera significado romper radicalmente con los restos de la dictadura e instaurar una democracia nueva bajo el signo del movimiento obrero y las izquierdas. Esto, claro está, hubiera supuesto años duros de lucha, pues el capitalismo nunca ha cedido el poder graciosamente al pueblo. Se optó, sin embargo, por la reforma en vez de la ruptura y así entramos en la tan cacareada transición democrática. ¿Democracia? Sí, pero con muchas concesiones, a mi juicio demasiadas: aceptar la monarquía de Juan Carlos, instaurada por Franco, perpetuar el poder de la iglesia católica financiándola por los siglos de los siglos, y entre otras muchas concesiones más, promulgar una ley de amnistía que protegería para siempre a todos los corruptos y asesinos de la dictadura y echaría una losa de olvido y vergüenza sobre los miles y miles de personas que murieron en la represión franquista. De aquellos barros vienen estos lodos y si seguimos por este camino terminaremos ahogados en las arenas movedizas. Pregunté un día a un concejal que por qué seguíamos teniendo en nuestras calles nombres de asesinos y me respondió que hay que tener mucho cuidado con los cambios de nombre porque puedes herir susceptibilidades y te pueden quitar votos. Me consta, porque así me lo han hecho saber, que muchos dirigentes políticos consideran estéril el debate teórico y la ideología y que hay que ir a las cosas prácticas que son la que interesan a los ciudadanos pero yo sigo pensando que un gobierno de izquierdas sin reflexión teórica, terminará gobernando como la derecha. Por eso me alegro cuando veo la noticia de que un grupo de ciudadanos ha tenido los cojones de salir a cambiar, por su cuenta, los nombres de las calles. ¡Olé por ellos!

15/3/10

LAS BRUJAS DE ZUGARRAMURDI Y LOS SÍMBOLOS FRANQUISTAS


El pasado martes, 9 de Marzo, hubo un homenaje de rehabilitación por parte del Ayuntamiento de Logroño, en la medida en que se puede, a las 53 personas de Zugarramurdi que fueron procesadas por brujería hace 400 años. Nunca es tarde para rehabilitar a inocentes.
Esperamos que un día de estos se reúna la comisión nombrada por el Ayuntamiento de Logroño para eliminar de la ciudad los símbolos y nombres de calles que ensalzan el levantamiento fascista de Franco y sus cómplices (el asesino general Yagüe, por ejemplo). ¿O habrá que esperar a que se cumplan 400 años?

19/1/10

A toro pasado


Ahora que ya nadie habla del calendario municipal, voy a dar mi punto de vista. Cuando yo explicaba a Maquiavelo a mis alumnos les recomendaba que se compraran la edición de Austral que trae los comentarios que Napoleón iba escribiendo al margen según lo leía. Hay uno que me llamó especialmente la atención y que decía, no recuerdo en este momento a propósito de qué acontecimiento histórico, “si tu enemigo se equivoca, déjale, no le distraigas” y es que muchas veces entramos al trapo de las provocaciones de la derecha y terminan marcando ellos el ritmo del debate político y eso no lo podemos consentir. En Logroño gobierna el PSOE (en coalición con el PR) y si es verdad que la política es el arte de lo posible, creo que se están haciendo bastante bien las cosas, teniendo en cuenta, además, la crisis por la que se está pasando.
En fútbol, cuando un equipo juega bien y el contrario se ve desbordado, hay veces que el inferior se lía a dar patadas y a provocar porque sabe que en ese terreno es en el único que puede ganar.
El Partido Popular y la señora Gamarra en particular hace tiempo que juegan a eso, a provocar, a que aumente la crispación política y, no nos engañemos, la crispación enfervoriza a la derecha y deja en casa a muchos votantes de izquierda el día de las elecciones. Creo que no hay que entrar al trapo, ¡allá ellos con su santoral y sus calendarios! Si entramos en guerras de religión estamos perdidos. Es un error intentar demostrar que somos más cristianos que el Papa. Ese no es nuestro juego. Nosotros a lo nuestro, a seguir con la política social, a ser honrados y transparentes y a no distraer a la oposición porque las provocaciones y los intentos de crispar la vida política en Logroño van a ir a más hasta el día de las elecciones municipales. El ritmo del debate político debemos marcarlo nosotros. Y ellos, si quieren, que entren en un debate limpio (no lo van a hacer) y si no, que ladren! Ah! y, por favor, no distraigáis a la señora Gamarra...